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LA VERDADERA HISTORIA DEL PEQUEÑO CÁDIZ

   El Cubo-Libre guarda desde hace tiempo una estrecha amistad con la peña Kalandraka, y por eso se decidió un buen día disputar un partidillo semanal de fútbol-sala entre las dos peñas y jugarnos unas cervecillas, que debía suministrar el equipo perdedor. Aún no hemos olvidado aquella desconocida marca que llamábamos “la oveja Dolly” por tener una oveja dibujada en la etiqueta y que después de cada partido agotador entraban solas. Era tanta la afición por jugar que incluso lo hacíamos con niebla sin ver la portería de enfrente o con la pista encharcada o escurridiza como una pista de hielo.

EL MARATÓN DE FÚTBOL SALA (2001)

   Después de mucho tiempo jugando los viernes por la noche se nos ocurrió dar un pequeño salto “profesional” y disputar partidos más serios y con otros rivales. Así para tener una buena plantilla unimos las dos peñas en un mismo equipo. Nuestro primer reto fue el maratón de fútbol-sala de Bolaños. Para no complicarnos la vida con el nombre del equipo le arreamos Cubo-Kalandraka. Con mucha ilusión, uniformes nuevos y 20.000 pelas de inscripción nos presentamos dispuestos a comernos el mundo. En el primer partido empezamos perdiendo, al final heroicamente conseguimos empatar y llevarnos el partido en los penaltis (con un gran lanzamiento de José Carlos que mandó el balón al corner). La euforia se desató pero pronto pondríamos los pies en el suelo cuando el Domingo por la mañana (después de trasnochar en la feria de Manzanares) nos eliminaron tristemente.

LA PRIMERA PARTICIPACIÓN EN EL FÚTBOL-7 (2001)

   Pero nuestro verdadero reto era el torneo de fútbol-7 así que a ello fuimos. Como ya teníamos equipación y un equipo hecho, sólo nos faltaba elegir un nombre que nos gustase más. Con nuestro espíritu reivindicativo quisimos llamar la atención del Ayuntamiento que nos dejó la pista del Matadero sin porterías durante más de dos meses y teníamos que jugar con latas en los postes. “PORTERÍAS P´AL MATADERO FÚTBOL CLUB” fue el polémico nombre elegido, y por cierto dio resultado y en cuanto se enteró el concejal de deportes nos puso unas buenas porterías.

   Aquel año teníamos mucha ilusión  y cada partido que ganábamos lo celebrábamos como si ganáramos un título y cantábamos: MUXO CAI, MUXO CAI, EH EH. La explicación está en los colores de los uniformes: camiseta amarilla y pantalones azules, por lo que nos llamábamos a nosotros mismos “el pequeño Cádiz”.

   Después de los partidos no podíamos dejar de tomar nuestra cervecita así que ibamos a un bar a tomar unas cañas y a comentar el partido. Aquel año no pasamos a cuartos porque el grupo era difícil, pero nos quedamos a las puertas.

2002: EL AÑO DE LA CONSAGRACIÓN

   Pasado el frío invierno volvimos a jugar los Viernes en el matadero preparando la nueva temporada. Como no, teníamos que buscar un nuevo nombre que llamara la atención: VENDO R4 SEMINUEVO. La llama ¿verdad? Este año se nos dio mejor porque nuestro grupo era un poco más fácil que el del año anterior y porque nosotros ya jugábamos más compenetrados, por lo que celebramos más veces nuestras victorias.

   Incluso fuimos lideres (testimonio gráfico) en la jornada 4. Sin darnos cuenta estábamos clasificados para cuartos (en el tercer puesto). Que alegría éramos ya de los ocho mejores equipos. Nuestro rival en cuartos era muy bueno y nos ganaron por goleada, pero al final lo importante es que llegamos más lejos que el año anterior y que la alegría y la amistad no se perdía.

TORNEO 2003

   Para el torneo 2003 teníamos un gran reto, poder llegar a cuartos, pues este año el grupo qué nos tocó era muy complicado y si lo lográbamos se podía considerar mejor que el 2002. Para este año tenemos patrocinador y todo, “EL RINCÓN DE GORI” que nos pagaba la mitad de la nueva equipación, pero nos tocaba buscar un nuevo nombre. Y este año por fin nos identificamos con el Cádiz y nos bautizamos “PEÑA CADISTA MÁGICO GONZÁLEZ” (Mágico González era un jugador que marcó una época en el Cádiz).

  Para rematar la faena cambiamos los colores y vestimos camiseta azul y pantalón negro. Pero nosotros nos seguíamos identificando con el Cádiz y nuestro grito de guerra. Después de cada partido nos íbamos al bar, pero no a cualquiera, sino a cumplir con nuestro ésponsor, El rincón de Gori, que si alguien no lo sabe es el bar que está en el Casino, y que surte a los jubilados de cafés y carajillos y a nosotros de cerveza, compartiendo lugar con los ecuatorianos. Ellos beben para olvidar y nosotros para recordar, las victorias y las derrotas.

   No conseguimos clasificarnos para cuartos pero acabamos a las puertas (quintos) y con opciones hasta el último partido, pero al no fallar Luis Joyero / Salones Namen que nos precedían en la clasificación nos quedamos fuera. Con todo estamos contentos con la temporada, contando también que ganamos nuestro particular derbi contra Quesos Den.

   Para no olvidar fue el partido contra Veteranos del C. D. Bolañego, en el que con el apoyo impresionante de nuestra afición conseguimos convertir un 1-0 en contra en el descanso en un apasionante 1-4, con el equipo volcado y celebrando los goles abrazados como una piña. Aquel resultado nos permitía luchar por la clasificación para los play-off.

   Queda dar las gracias a la afición porque sin ella no podíamos escribir esta parte final.

MUXO CAI OÉ